Formar en la organización, ¿adaptación o consumismo?

El interés actual por implementar el eLearning se corresponde con una sociedad en la que los adelantos técnicos han facilitado la producción de conocimiento como en ningún momento de la historia, configurando un mercado de forma global haciendo evidente la aparición de nuevas demandas y necesidades.

En este sentido, innovar es aportar valor a los sistemas de la organización, creando nuevos modelos tecnológicos, pedagógicos y de gestión para responder en un medio dinámico, donde el valor estratégico del conocimiento es clave para el éxito, y la formación en línea aportar a ello.

En la era industrial el mercado demandaba trabajadores técnicos para realizar una tarea en la cadena de producción, las características del trabajo posiblemente serían las mismas por largos períodos de tiempo. Es decir, la formación laboral estaba centrada en habilidades técnicas que se iban perfeccionando por repetición ya que el mismo sistema demandaba y permitía esta modalidad de aprendizaje, el trabajador era más valorado cuanta más información acumulaba. Esto respondía a un modelo de organización piramidal facilitado por la presencia física de las grandes cantidades de trabajadores en un mismo espacio, lo cual exigía una estructura de mandos intermedios para supervisar el desempeño del trabajador. En síntesis, las empresas basaban su paradigma en la producción en serie.

En las empresas del mercado global existe la necesidad de formación constante, por la aparición de nuevos productos o cambios en los procesos de gestión. Ello exige rediseñar la organización a estructuras más horizontales y flexibles para responder de forma ágil en un medio altamente competitivo. El desafío es actuar reconociendo las características de un medio local pero manteniendo la identidad corporativa global, compartiendo conocimientos sobre sistemas de producción exitosos entre diferentes empresas de un mismo grupo.

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